martes, 23 de diciembre de 2008

Nota

Con una fiesta encima, comiéndome la sombra y un vino casi por terminar, el viento sacude de lástima unas últimas imágenes. Como una máquina vieja de fotografía comienza la proyección. Siempre la misma rutina. La luna me mira, yo tomo un sorbo, de algún alma que se quedó flotando en mi copa, y la música que se lleva mi piel.
El cruce es inminente, lo huelo. Mi cuerpo se inmoviliza. La noche tira de mis venas, mis ojos se cierran. Debería no pensar, colgarme en cualquier empapelado, seguir el vuelo de las palomas, acariciar los atardeceres, tirar de una vez los dados…. Pero la luna me devora, y aparece tu piel, que se pega a mis zapatos.

8 comentarios:

ALMAGRISS dijo...

¿Pero tú no te habías ido?... Me alegro de que hayas vuelto... te echaba de menos... y a tu prosa... Feliz Navidad y un beso enorme.

antonella puntocom dijo...

Gracias, me alegro de que te guste. Aunque ultimamente no tengo ni tiempo, ni temática, ni inpiraciñon como para volver. Muchos besos!

Chantal dijo...

Alma:la verdad es que las extrañaba, en sí siempre las visito pero bajo el ala de charlotte, acá es otra cosa, las neceSitaba... Esta amaneciendo, y tu comentario es el mejor regalo de navidad que tuve.
Un abrazo grande! (y te juro que brinde por vos)

Chantal dijo...

Antonella, hay que respetarce los tiempos, pero... el volver siempre nos está esperando... y más cuando se trata de palabras.
UN abrazo grande!

francisco pavanetto dijo...

ese es el espíritu navideño!!!
ja.

mi despertar dijo...

Muy buen blog con increibles imágenes Besos

Chantal dijo...

gracias mi despertar, la felicito por el suyo y el trabajo que a conseguido, un abrazo grande!

Chantal dijo...

Francisco: uno termina haciendo lo que puede o no?
un abrazo grande, gracias por tomarce la molestia...